Se llega a una edad. Se cree que se debería haber aprendido algo que marque un camino irreversible...Pero el lodo sigue siendo lo que estamos pisando, lodo movedizo y devorador.
Nada parece permanecer lo suficiente como para dar una seguridad...
Pero se avanza, porque el camino siempre es para adelante. Y lo importante es el camino.
Cuando ya no queda aire, cuando todo se subleva y uno se siente despreciado y cuando uno desprecia.
El camino se traga las almas de los pobres penitentes que creen que lo importante es llegar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario